Política de Social Media del ICADEP A.C. Filial Estado de México (En Proceso de Aprobación)

Francisco Del Olmo Díaz C. habla sobre el uso político de las Redes Sociales y Social Media. Entrevista en Código 40-El Universal

UN MUNDO MÁS ETICO CON POLÍTICOS MÁS CONGRUENTES

Por Miguel Angel Aldama Peinado.

Este artículo está dirigido a personas interesadas en la política y en las nuevas tecnologías y su influencia en las formas de hacer política, y también al público interesado en saber más del impacto de las redes sociales en nuestra sociedad.

Estando en una posición de verdadero observador, es decir, observando el mundo sin prejuicios, podemos darnos cuenta de cosas muy interesantes. Una de las cosas que en lo personal me ha llamado mucho la atención es que el mundo no funciona bien porque vivimos en la separatividad. Estamos aislados de los demás en términos de sentirnos únicos y especiales, y que lo que le pasó al vecino de al lado a mi nunca me va a pasar. Cuando lo ponemos en el contexto global, lo que pasó en Haití sensibilizó a gran parte de la población mundial al grado de que muchos ciudadanos se organizaron para recolectar víveres, medicinas, ropa, y toda cosa que juzgamos necesaria para restablecer el nivel de vida que los Haitianos tenían antes del gran desastre. Muchos gobiernos se lanzaron a ofrecer ayuda económica, algunos con las mejores intenciones y otros sólo por no quedarse atrás o no verse mal ante una comunidad internacional comunicada por medio de las redes sociales, y que rebasó la iniciativa de los políticos. Cuando fallaron todos los demás medios, en Haití las redes sociales Twitter, Hi5 y Facebook fueron por algunos días fuentes de congregación y consuelo de millones de haitianos. Leer más de esta entrada

Internet Democrático y Ética Ciudadana

Por: María Inés Velasco

Hace algunas semanas se pudo leer en diferentes medios de comunicación, tanto convencionales como digitales, la intención del Gobierno del Distrito Federal de sancionar a todos aquellos usuarios de la red de Twitter, que reportaran las coordenadas donde se localizaban los retenes o módulos de inspección del programa: “Conduce sin alcohol”. La idea era que automovilistas, también usuarios de esta red, lograran eludir estos puntos de inspección y de cierta forma le dieran la vuelta a la autoridad y evitaran sanciones relacionadas con el manejo de un vehículo en estado de ebriedad. Leer más de esta entrada

Líderes y Autodidactas en Twitter

Ultimos Tuits

Etica en Twitter

Twitter es lo que tú quieres que sea, escriben orgullosos algunos en el Time Line de esa red social, con un tono que denota la flexibilidad de las reglas o la plena libertad que prevalece, por encima de todo.
Twitter es una experiencia y es un espacio de oportunidad. Sin embargo, para muchos es un desencuentro, no es un canal de comunicación, si nos atenemos a la cifra de 146 mil cuentas abiertas en México, de las cuales sólo 67 mil están activas. (http://entrecreativos.com/site/)

Para muchos, abrir el perfil de Twitter es el principio y el fin de la conversación. No tienen o no encuentran un sentido a ese sistema de microblogging. Seguramente no hay nadie que les diga cómo y para qué usar esa plataforma de socialización.
Debido a que el proceso de inicio de muchos usuarios es autodidacta, no logran mantenerse en el uso de la herramienta.
El vértigo con que ocurre el intercambio, implica, necesariamente el riesgo de caer en errores si lo que se busca es ser riguroso en la difusión de “noticias”, de eventos que están ocurriendo o bien si se quiere reproducir información veraz de los tuits que aparecen en el Time Line.
En lo cotidiano, los usuarios de Twitter, muestran una amplia gama: la queja, la anécdota personal, la defensa de causas y el intercambio de información muy útil y con buena dinámica.
Un espacio así, demanda una gran flexibilidad, para tratar de poner en común las necesidades de quienes ahí participan.
De manera panorámica se puede decir que hay muchos jugadores, muchos temas, por tanto muchas formas de ética. Se trata de un juego con jugadores asimétricos: son diferentes en actividades, objetivos, número de seguidores, etc, pero coinciden en un espacio.
Ante el riesgo ético que ello implica, ¿puede la red social autoregularse? ¿Es deseable o es posible?
Es muy difícil emprender estos propósitos cuando Twitter está buscando y encontrando su vocación, por ejemplo en el ciberactivismo (#internetnecesario, #votonulo #ACTA, #adoptaundiputado).
Por ello hay que detenerse en un tema que recién generó controversia: la falta de información veraz en el caso @atorreta y/o #atorreta.
El 4 de febrero un presunto cuñado de Andrea Torre, utilizando la cuenta de ella, @atorreta aseguró que 3 días atrás, Andrea y su hermano habían sido víctimas de un asalto y agresión a mano armada, en un puesto de tacos de Ecatepec.
Para dar aviso, el “cuñado” quería hacer contacto con los tuiteros de la red social en la que participaba @atorreta con 200 seguidores.
A fin de hacer veraz su historia, envío un mensaje más en que indicaba que la pareja estaba grave en el Hospital General de las Américas. Más tarde, insistió en el tema, para anunciar la muerte de ambos.
La “noticia” se generalizó al igual que la indignación.
Lo real es que @Ecatepec, cuenta en Twitter que tiene el municipio mexiquense, negó muy pronto los hechos tras desplazar a personal y a la policía para confirmar que no había ocurrido tal hecho.
Súbitamente, la cuenta @atorreta desapareció.
Pero los RTs continuaron, sin posibilidad de freno. Algunos medios reprodujeron la supuesta “noticia”, incurriendo en el error, pero ese mismo día el tema se empezó a ahogar, literalmente por las fuertes lluvias que ya afectaban diversas zonas del país.
Más tarde una nota en TV y vinieron los gritos y manotazos cuando también de manera tardía @Leon_Krauze se percató que todo había sido un engaño y publicó una columna en Milenio Diario, cuyo desafortunado efecto fue que la comunidad polarizó posiciones y se generó un debate sobre el medio en si y no enfocado en las mejores prácticas, que pasan por el tema imprescindible de la ética individual y la colectiva.
El tema ético tenía que ser impulsado y no desechado. No hubo una voz ni muchas, al frente que subrayara sobre las mejores prácticas y la necesidad de rectificar. La mayor parte de de los usuarios omitieron su responsabilidad de corregir sobre el RT que habían dado a un tema falso, el cual desvío a la policía y a personal de gobierno a dedicarle tiempo a una broma de pésimo gusto.
Eticamente correspondía a cada tuitero asumir su responsabilidad, es decir hacer una rectificación y una reflexión, dos temas muy sencillos que no fueron encabezados con la misma fuerza ni por aquellos con más seguidores y experiencia. No se generó ningún #hashtag. Lo que si prevaleció fue polarización y atrincheramiento de posiciones.
Por ello este caso reveló mucho de la práctica de riesgo en la conversación en Twitter:
Se da RT a información cuya veracidad no se confirma o es imposible de confirmar.
Si es un tema políticamente indicado o con ciertos ingredientes, se exacerban los adjetivos y se viraliza más rapido.
La información está a expensas de la demanda del mercado, en este caso del Time Line. Algunos sin pensar optan por “prefiero enterar a los demás primero, antes que confirmar”, incluso, eso pasa entre profesionales del periodismo.
Esta forma nada ética de proceder puede ser un dique a la consolidación de Twitter. El concepto no debe convertirse en hacer periodismo, sino en generar información ciudadana.
A los especialistas, la academia y la propia comunidad corresponde encauzar la formación de los autodidactas que hoy aprenden por legítimo interés y también lo hacen de quienes llevan más tiempo en Twitter.
¿Riesgos de continuar así? Que los autodidactas y otros usuarios no distingan ni apliquen las mejores prácticas, así como deformar a la audiencia, como lo hacen muchos medios tradicionales. Sería una lástima que Twitter perdiera aire cuando apenas está despegando.
Lo que ocurre en Twitter es reflejo de la vida cotidiana y tal cual permea en las redes sociales. Poniendo a prueba, públicamente si somos justos y honestos con nuestros temas, con nuestros posteos, con nuestra ética.
Preferible, por tanto la autoregulación y el acuerdo de normas éticas, antes que la falta de códigos en estas circunstancias que hoy son evidentes en Twitter.
Nota: Hoy 16 de febrero que redactaba este texto, me encontré estos botones de muestra que comparto.
1. @RubenzVader Twitter Personal k nace después de unirme al lado oscuro para expresar mi opinión majadera, k x obvias razones no puedo hacer n mi twitter Profesional.
2. RT: @EloyLopezJ: ¿Para qué sirve el tuiter?//Twitter tal como lo indica su raiz griega, sirve para twitear
3. @plantaherbacea Vicente Fox dijo que lo suplantaron en twitter, ni que fuera tan difícil: sólo dices tonterías jaja
4. @Really_Neo nunca habia twitteado briago, era mi fantasia

Ética en Internet

San Cristóbal de las Casas, Chiapas.

 

ÉTICA EN INTERNET

Responsabilidad de todos

 

La cuestión ética en el internet consiste en saber si los contenidos, interacciones y productos generados, están contribuyendo al auténtico desarrollo humano y ayudando a las personas y a los pueblos a lograr el bien común que todos buscan.

El internet es un admirable instrumento tecnológico, el último y mas poderoso medio de comunicación que nos permite sortear las barreras del tiempo y el espacio para lograr comunicarnos entre un gran número de personas y grupos.

Debido a esta vorágine de conocimientos que ha traído el internet al mundo es que la ética viene a jugar un papel fundamental, ya que el mal uso al que puede ser sujeta esta herramienta amenaza con desvirtuar el origen y objetivo ulterior del internet: Comunicar en el sentido mas positivo de la palabra.

Como sucede con otros medios de comunicación, la persona y la comunidad son el centro de valoración ética de internet. La elección de hacer buen o mal uso del mismo está en los usuarios, la educación de los éstos, como siempre, es el pilar fundamental para lograr el buen uso del internet.

Las propiedades del internet y todos los beneficios que ha traído a la sociedad de la modernidad son evidentes. Es por eso que vale la reflexión sobre algunas cuestiones preocupantes en torno a este medio de comunicación que día a día vamos conociendo más como sociedad y la vamos integrando como parte necesaria en nuestras actividades personales, laborales, académicas, políticas y gubernamentales.

Una de estas cuestiones es la llamada “brecha digital”, en la que encontramos una forma de discriminación que separa a los ciudadanos con acceso a la tecnología de esta índole y a los que, por diversas circunstancias, no tienen esta oportunidad. Es necesario encontrar la forma de lograr reducir esta brecha ya sea por medio de políticas públicas ó iniciativas del sector privado que promuevan y garanticen el acceso a internet y la capacitación tecnológica y ética para el uso del mismo. El ciberespacio debe ser un recurso de información completa y servicios accesibles para el que lo necesite y desee, ya que hay que tener presente que las causas y consecuencias de la brecha no son únicamente económicas, sino también técnicas, sociales y culturales.

La ética, entendida según la Real Academia Española como el adjetivo que se refiere al actuar Recto y conforme a la moral, es un tema que debe de surgir desde la generalidad del hombre, un individuo ético en su actuar cotidiano, en las cosas grandes y pequeñas… será un usuario ético en internet. Es por eso que se deben de implementar acciones que tengan clara  la importancia de que en las escuelas y otras instituciones y programas educativos para niños y adultos se proporcione formación con vistas al uso inteligente de internet como parte de una educación completa en los medios de comunicación que no solo incluye la capacitación técnica, sino también la adquisición de una capacidad para evaluar de modo informado y sagaz los contenidos. Aquellos cuyas decisiones y acciones contribuyen a forjar la estructura y los  contenidos de internet tienen un deber ético para con ellos mismos y los usuarios del ciberespacio.

Mientras no tengamos claro que la educación es la solución para el actuar cívico y ético de nuestros niños y jóvenes, actuales potenciales usuarios de internet, de nada valdrá el debate sobre los problemas que aquejan actualmente el ejercicio cibernético. Tenemos que formar usuarios que sepan que decir la verdad es un valor que está por encima de cualquier situación. Hay que atacar el problema de la falta de ética de fondo  para exterminarlo no solo del internet, sino del actuar cotidiano de nuestra sociedad.

Fuentes:

Diccionario de la Real Academia Española

Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales. Ética en Internet

México sin brecha digital: http://www.mexicosbd.org

PROTECCIÓN DE DATOS EN INTERNET, UNA PREOCUPACIÓN GLOBAL

Cada ámbito que en el que actúa el ser humano es inevitablemente sujeto de un análisis ético. La “tecnología”, desde que el término fue acuñado, siempre ha sido objeto de muchos de estos análisis. Actualmente, a diferentes niveles, organizaciones nacionales e internacionales generan debates encarnizados con el objetivo de responder a la siguiente pregunta: ¿Hasta qué punto se debe proteger la información de los usuarios de Internet?

 Los esfuerzos para llegar a acuerdos internacionales a este respecto ya están en marcha. Un ejemplo muy claro es el proyecto del grupo de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), llamado Data Privacy Pathfinder. Este proyecto es una división del Grupo de Dirección de Comercio Electrónico y fue creado formalmente en 2007 para analizar e identificar las mejores prácticas en materia de privacidad, así como el rol de los sellos de confianza como impulsores del flujo de información a nivel internacional.

La iniciativa Pathfinder promueve el trabajo conjunto entre el sector privado, los gobiernos, representantes de organizaciones de consumidores y grupos que representen el interés público en aspectos de privacidad y protección de datos con el propósito de desarrollar un sistema que permita al sector privado crear sus propias reglas transfronterizas para la protección de la privacidad y los datos personales, apoyándose en el uso de sellos de confianza para el consumidor (trustmarks).

La APEC cuenta con 21 países miembros, que albergan en conjunto más de 2.7 billones de personas y representan aproximadamente el 54 por ciento del PIB  mundial. Es decir que la APEC es la región más dinámica del mundo, económicamente hablando.

 Los países integrantes son: Australia, Brunei, Canadá, Chile ,  República de China, Hong Kong, Indonesia, Japón, Corea, Malasia, Nueva Zelanda, Nueva Guinea, Perú, Filipinas, de la Federación Rusa, Singapur, Taipei, Tailandia, Estados Unidos, Vietnam y México.

 Todos estos países, inmersos en la crisis económica global,  han vislumbrado en el comercio electrónico internacional un área de oportunidad para su economía y al mismo tiempo un gran reto.

 En el caso de México, éste es un sector que ha crecido por encima de la legislación existente, lo que genera una subutilización de dicha herramienta; la pérdida de competitividad a nivel mundial; así como la indefensión de los usuarios de la red, al no contar con un marco legal actualizado que establezca sus obligaciones y derechos.

 Encontrar la forma de dar seguridad al usuario de la red durante el intercambio de información podría redituar en la creación de empleos, desarrollo tecnológico, multiplicación de los intercambios comerciales, y por tanto en crecimiento económico.

 La globalización lleva a los países a generar sus propias leyes en relación a la protección de datos, pero las diferencias entre legislaciones genera confusión, incremento de gastos, barreras legales para el comercio, así como desconfianza de los usuarios. Lo deseable sería entonces establecer ciertas consistencias entre los marcos legales.

 Sin embargo, la situación actual enfrenta a dos perspectivas con respecto al tema de la protección de datos: la primera, defendida por la Unión Europea, plantea una política enfocada a la protección de datos ciudadanos, vista como parte de la defensa de los derechos humanos, lo que puede llegar a generar un proteccionismo de la información en detrimento del comercio electrónico.

 La segunda perspectiva, que hasta ahora ha sido impulsada por la APEC, propone una mayor apertura, una política que permita el flujo de información electrónica entre países a favor del intercambio comercial y el desarrollo económico de la región. Sin embargo aún presenta problemas en cuanto a la defensa de la privacidad.

 El objetivo es encontrar un balance: liberar el intercambio de información electrónica, especialmente para propiciar el desarrollo del comercio electrónico; y por el otro, dar certeza a los ciudadanos, garantizándoles la protección y el buen uso de datos de carácter privado.

 Este tipo de foros muestra que el tema de la protección de datos en Internet es un asunto prioritario en la agenda económica internacional, por lo que en México se debe empezar a trabajar -como se hace ahora en Estados Unidos, España, China o la India- en una legislación moderna, que tome contemple al llamado ¨comercio sin papel¨ como una importante área de oportunidad para el desarrollo económico del país.

 Hacer un diagnóstico del escenario mexicano revela muchas deficiencias. El proyecto de Data Privacy Pathfinder se enfoca principalmente a una de estas carencias: la incapacidad de usar, transferir y procesar información en un entorno confiable en Internet. Para superar estas discapacidades del sistema mexicano es fundamental dejar a un lado el papel protagónico de la iniciativa privada e involucrar a los tres poderes de gobierno.

 En lo que al Legislativo corresponde, hay que  insistir en la importancia de clarificar las competencias de cada una de las instituciones que regulan el comercio electrónico en el país para hacerlas más eficientes, transparentes y evitar la duplicidad de funciones.

 Asimismo, es fundamental el fortalecimiento del sello de confianza mexicano que emite la Asociación Mexicana de Internet (AMIPCI), para ofrecer mayor protección al usuario de las tecnologías de la información; pues, como se abordó durante el foro, los sellos de confianza (trustmarks) deben ser herramientas básicas que garanticen la confiabilidad de un sitio de Internet o de un proceso de intercambio de datos.

 El sello de confianza mexicano deberá constituirse -como lo estableció Scott Taylor de Hewlett-Packard, en su ponencia del 2009 en el grupo de Data Privacy Pathfinder-  no sólo como un evaluador de las políticas de privacidad, sino como un evaluador de procesos, receptor de quejas, enlace entre las instituciones reguladoras y los individuos, incluso mediador en caso de quejas y conflictos.

Por ello, si bien es necesario crear un marco legal, es urgente incluir en éste una regulación que permita remozar los sellos de confianza, pues, en un sector tan cambiante como lo es el de las tecnologías de la información, siempre será más práctico que un sello de confianza se adapte a las nuevas condiciones tecnológicas, que actualizar continuamente las leyes en base a la evolución de la tecnología.

 En conclusión, se debe legislar para que las leyes, en vez de generar incertidumbre, ofrezcan confianza a los usuarios, nos alejen de las presiones que invitan al proteccionismo y promuevan el intercambio de datos – la moneda de la economía digital- para bien de la economía nacional.